En las últimas semanas han sucedido innumerables hechos con respecto a la selección argentina. A lo largo de los años hemos pasado de idolatrar a nuestro seleccionado de fútbol y a creernos que somos los mejores. No obstante, si alguna vez se dijo que el hombre es cabeza dura, el argentino lo es más aún. Por décadas nos hemos estrellado la cabeza contra la pared una y otra vez al quedar fuera del mundial puesto que nuestro concepto de que tenemos al mejor seleccionado ha fallado.
Es hora de que terminemos de creer que porque disponemos de un planten donde cada jugador esta valuado en millones de euros, nos hace ser el mejor equipo.
Preguntas hay muchas, dudas hay miles y los reproches eternos. No podremos sacarnos de la cabeza el no entender como excelentes jugadores como Mascherano, Gago, Veron, Messi agüero pueden jugar tan mal juntos, cuando por separado hacen maravillas con la redonda. Pero debemos entender que la plata no gana partidos y con esto quiero decir que el equipo necesita tener un concepto de juego, saber que pretende, a que juega, como va a atacar. Preguntas simples pero que parecen difíciles de responder.
En mi opinión, me asombra ver que luego de muchísimo tiempo los periodistas critican a los jugadores que salen a la cancha y juegan y no tratan de echar constantemente al técnico. ¿Será porque es Maradona?. Algunos periodistas como Alejandro Fantino han hecho la pregunta del diablo, del millón que nadie se anima a hacer. ¿es culpa de Maradona esto? Pregunto a un panel entero de periodistas en el show del gol por canal América. Si hubiese estado ahí hubiese dicho que el famoso refrán: “el traje no hace al monje”. En otras palabras, el haber sido el mejor delantero de toda una era, lo hace un crack y a muchos luego los forma en grandes DT, pero no a todos y parece ser el caso este, el de Maradona. Su papel de técnico es muy confuso y si bien su mano derecha es nada menos que el genio de Bilardo, se nota quien toma las últimas desiciones.
El Diego pasó de ser una gran promesa a ser el señor de los aritos valuados en 4.000 euros cada uno confiscados en un spa de Italia por el dado una deuda de largos años pasados de su época en el Nápoles como jugador.
Esto es más que claro, un índice de quién es un técnico y quien no. Bilardo cuando perdíamos no dormía, exigía doble turno al concentrarse. Maradona, pierde dos partidos, no encuentra el rumbo y se dirige a un spa en Italia ausentándose de una reunión.. Es nuestro deber no hundirlo, no es necesario matarlo. No podemos pedirle a una actriz que cumpla el rol de periodista en un programa, que de echo muchas lo hacen y quedan en ridículo. No pretendamos que Maradona sea algo que no es, antes bien recordémoslo como lo que era.
E.V, Septiembre 2009